¡ RUMBO AL ÉXITO !

¡ RUMBO AL ÉXITO !
"La escuela es la cuna que lleva el éxito a un país" Carolina Jaspe

lunes, 16 de mayo de 2016

Lectura del cuento " Un señor muy viejo con unas alas enormes"


Gabriel García Márquez
(Aracata, Colombia 1928—)

Un señor muy viejo con unas alas enormes
    Al tercer día de lluvia habían matado tantos cangrejos dentro de la casa, que Pelayo tuvo que atravesar su patio anegado para tirarlos al mar, pues el niño recién nacido había pasado la noche con calenturas y se pensaba que era causa de la pestilencia. El mundo estaba triste desde el martes. El cielo y el mar eran una misma cosa de ceniza, y las arenas de la playa, que en marzo fulguraban como polvo de lumbre, se habían convertido en un caldo de lodo y mariscos podridos. La luz era tan mansa al mediodía, que cuando Pelayo regresaba a la casa después de haber tirado los cangrejos, le costó trabajo ver qué era lo que se movía y se quejaba en el fondo del patio. Tuvo que acercarse mucho para descubrir que era un hombre viejo, que estaba tumbado boca abajo en el lodazal, y a pesar de sus grandes esfuerzos no podía levantarse, porque se lo impedían sus enormes alas.
         Asustado por aquella pesadilla, Pelayo corrió en busca de Elisenda, su mujer, que estaba poniéndole compresas al niño enfermo, y la llevó hasta el fondo del patio. Ambos observaron el cuerpo caído con un callado estupor. Estaba vestido como un trapero. Le quedaban apenas unas hilachas descoloridas en el cráneo pelado y muy pocos dientes en la boca, y su lastimosa condición de bisabuelo ensopado lo había desprovisto de toda grandeza. Sus alas de gallinazo grande, sucias y medio desplumadas, estaban encalladas para siempre en el lodazal. Tanto lo observaron, y con tanta atención, que Pelayo y Elisenda se sobrepusieron muy pronto del asombro y acabaron por encontrarlo familiar. Entonces se atrevieron a hablarle, y él les contestó en un dialecto incomprensible pero con una buena voz de navegante. Fue así como pasaron por alto el inconveniente de las alas, y concluyeron con muy buen juicio que era un náufrago solitario de alguna nave extranjera abatida por el temporal. Sin embargo, llamaron para que lo viera a una vecina que sabía todas las cosas de la vida y la muerte, y a ella le bastó con una mirada para sacarlos del error.
 — Es un ángel –les dijo—. Seguro que venía por el niño, pero el pobre está tan viejo que lo ha tumbado la lluvia. 
 Al día siguiente todo el mundo sabía que en casa de Pelayo tenían cautivo un ángel de carne y hueso. Contra el criterio de la vecina sabia, para quien los ángeles de estos tiempos eran sobrevivientes fugitivos de una conspiración celestial, no habían tenido corazón para matarlo a palos. Pelayo estuvo vigilándolo toda la tarde desde la cocina, armado con un garrote de alguacil, y antes de acostarse lo sacó a rastras del lodazal y lo encerró con las gallinas en el gallinero alumbrado. A media noche, cuando terminó la lluvia, Pelayo y Elisenda seguían matando cangrejos. Poco después el niño despertó sin fiebre y con deseos de comer. Entonces se sintieron magnánimos y decidieron poner al ángel en una balsa con agua dulce y provisiones para tres días, y abandonarlo a su suerte en altamar. Pero cuando salieron al patio con las primeras luces, encontraron a todo el vecindario frente al gallinero, retozando con el ángel sin la menor devoción y echándole cosas de comer por los huecos de las alambradas, como si no fuera una criatura sobrenatural sino un animal de circo.   El padre Gonzaga llegó antes de las siete alarmado por la desproporción de la noticia. A esa hora ya habían acudido curiosos menos frívolos que los del amanecer, y habían hecho toda clase de conjeturas sobre el porvenir del cautivo. Los más simples pensaban que sería nombrado alcalde del mundo. Otros, de espíritu más áspero, suponían que sería ascendido a general de cinco estrellas para que ganara todas las guerras. Algunos visionarios esperaban que fuera conservado como semental para implantar en la tierra una estirpe de hombres alados y sabios que se hicieran cargo del Universo. Pero el padre Gonzaga, antes de ser cura, había sido leñador macizo. Asomado a las alambradas repasó un instante su catecismo, y todavía pidió que le abrieran la puerta para examinar de cerca de aquel varón de lástima que más parecía una enorme gallina decrépita entre las gallinas absortas. Estaba echado en un rincón, secándose al sol las alas extendidas, entre las cáscaras de fruta y las sobras de desayunos que le habían tirado los madrugadores. Ajeno a las impertinencias del mundo, apenas si levantó sus ojos de anticuario y murmuró algo en su dialecto cuando el padre Gonzaga entró en el gallinero y le dio los buenos días en latín. El párroco tuvo la primera sospecha de impostura al comprobar que no entendía la lengua de Dios ni sabía saludar a sus ministros. Luego observó que visto de cerca resultaba demasiado humano: tenía un insoportable olor de intemperie, el revés de las alas sembrado de algas parasitarias y las plumas mayores maltratadas por vientos terrestres, y nada de su naturaleza miserable estaba de acuerdo con la egregia dignidad de los ángeles. Entonces abandonó el gallinero, y con un breve sermón previno a los curiosos contra los riesgos de la ingenuidad. Les recordó que el demonio tenía la mala costumbre de recurrir a artificios de carnaval para confundir a los incautos. Argumentó que si las alas no eran el elemento esencial para determinar las diferencias entre un gavilán y un aeroplano, mucho menos podían serlo para reconocer a los ángeles. Sin embargo, prometió escribir una carta a su obispo, para que éste escribiera otra al Sumo Pontífice, de modo que el veredicto final viniera de los tribunales más altos.
 Su prudencia cayó en corazones estériles. La noticia del ángel cautivo se divulgó con tanta rapidez, que al cabo de pocas horas había en el patio un alboroto de mercado, y tuvieron que llevar la tropa con bayonetas para espantar el tumulto que ya estaba a punto de tumbar la casa. Elisenda, con el espinazo torcido de tanto barrer basura de feria, tuvo entonces la buena idea de tapiar el patio y cobrar cinco centavos por la entrada para ver al ángel.Vinieron curiosos hasta de la Martinica. Vino una feria ambulante con un acróbata volador, que pasó zumbando varias veces por encima de la muchedumbre, pero nadie le hizo caso porque sus alas no eran de ángel sino de murciélago sideral. Vinieron en busca de salud los enfermos más desdichados del Caribe: una pobre mujer que desde niña estaba contando los latidos de su corazón y ya no le alcanzaban los números, un jamaicano que no podía dormir porque lo atormentaba el ruido de las estrellas, un sonámbulo que se levantaba de noche a deshacer dormido las cosas que había hecho despierto, y muchos otros de menor gravedad.
En medio de aquel desorden de naufragio que hacía temblar la tierra, Pelayo y Elisenda estaban felices de cansancio, porque en menos de una semana atiborraron de plata los dormitorios, y todavía la fila de peregrinos que esperaban su turno para entrar llegaba hasta el otro lado del horizonte. El ángel era el único que no participaba de su propio acontecimiento. El tiempo se le iba buscando acomodo en su nido prestado, aturdido por el calor de infierno de las lámparas de aceite y las velas de sacrificio que le arrimaban a las alambradas. Al principio trataron de que comiera cristales de alcanfor, que, de acuerdo con la sabiduría de la vecina sabia, era el alimento específico de los ángeles. Pero él los despreciaba, como despreció sin probarlos los almuerzos papales que le llevaban los penitentes, y nunca se supo si fue por ángel o por viejo que terminó comiendo nada más que papillas de berenjena. Su única virtud sobrenatural parecía ser la paciencia. Sobre todo en los primeros tiempos, cuando le picoteaban las gallinas en busca de los parásitos estelares que proliferaban en sus alas, y los baldados le arrancaban plumas para tocarse con ellas sus defectos, y hasta los más piadosos le tiraban piedras tratando de que se levantara para verlo de cuerpo entero.
La única vez que consiguieron alterarlo fue cuando le abrasaron el costado con un hierro de marcar novillos, porque llevaba tantas horas de estar inmóvil que lo creyeron muerto. Despertó sobresaltado, despotricando en lengua hermética y con los ojos en lágrimas, y dio un par de aletazos que provocaron un remolino de estiércol de gallinero y polvo lunar, y un ventarrón de pánico que no parecía de este mundo. Aunque muchos creyeron que su reacción no había sido de rabia sino de dolor, desde entonces se cuidaron de no molestarlo, porque la mayoría entendió que su pasividad no era la de un héroe en uso de buen retiro sino la de un cataclismo en reposo.
 El padre Gonzaga se enfrentó a la frivolidad de la muchedumbre con fórmulas de inspiración doméstica, mientras le llegaba un juicio terminante sobre la naturaleza del cautivo. Pero el correo de Roma había perdido la noción de la urgencia. El tiempo se les iba en averiguar si el convicto tenía ombligo, si su dialecto tenía algo que ver con el arameo, si podía caber muchas veces en la punta de un alfiler, o si no sería simplemente un noruego con alas. Aquellas cartas de parsimonia habrían ido y venido hasta el fin de los siglos, si un acontecimiento providencial no hubiera puesto término a las tribulaciones del párroco.
         Sucedió que por esos días, entre muchas otras atracciones de las ferias errantes del Caribe, llevaron al pueblo el espectáculo triste de la mujer que se había convertido en araña por desobedecer a sus padres. La entrada para verla no sólo costaba menos que la entrada para ver al ángel, sino que permitían hacerle toda clase de preguntas sobre su absurda condición, y examinarla al derecho y al revés, de modo que nadie pusiera en duda la verdad del horror. Era una tarántula espantosa del tamaño de un carnero y con la cabeza de una doncella triste.
 Pero lo más desgarrador no era su figura de disparate, sino la sincera aflicción con que contaba los pormenores de su desgracia: siendo casi una niña se había escapado de la casa de sus padres para ir a un baile, y cuando regresaba por el bosque después de haber bailado toda la noche sin permiso, un trueno pavoroso abrió el cielo en dos mitades, y por aquella grieta salió el relámpago de azufre que la convirtió en araña. Su único alimento eran las bolitas de carne molida que las almas caritativas quisieran echarle en la boca. Semejante espectáculo, cargado de tanta verdad humana y de tan temible escarmiento, tenía que derrotar sin proponérselo al de un ángel despectivo que apenas si se dignaba mirar a los mortales. Además los escasos milagros que se le atribuían al ángel revelaban un cierto desorden mental, como el del ciego que no recobró la visión pero le salieron tres dientes nuevos, y el del paralítico que no pudo andar pero estuvo a punto de ganarse la lotería, y el del leproso a quien le nacieron girasoles en las heridas. Aquellos milagros de consolación que más bien parecían entretenimientos de burla, habían quebrantado ya la reputación del ángel cuando la mujer convertida en araña terminó de aniquilarla. Fue así como el padre Gonzaga se curó para siempre del insomnio, y el patio de Pelayo volvió a quedar tan solitario como en los tiempos en que llovió tres días y los cangrejos caminaban por los dormitorios.

         Los dueños de la casa no tuvieron nada que lamentar. Con el dinero recaudado construyeron una mansión de dos plantas, con balcones y jardines, y con sardineles muy altos para que no se metieran los cangrejos del invierno, y con barras de hierro en las ventanas para que no se metieran los ángeles. Pelayo estableció además un criadero de conejos muy cerca del pueblo y renunció para siempre a su mal empleo de alguacil, y Elisenda se compró unas zapatillas satinadas de tacones altos y muchos vestidos de seda tornasol, de los que usaban las señoras más codiciadas en los domingos de aquellos tiempos. El gallinero fue lo único que no mereció atención. Si alguna vez lo lavaron con creolina y quemaron las lágrimas de mirra en su interior, no fue por hacerle honor al ángel, sino por conjurar la pestilencia de muladar que ya andaba como un fantasma por todas partes y estaba volviendo vieja la casa nueva. Al principio, cuando el niño aprendió a caminar, se cuidaron de que no estuviera cerca del gallinero. Pero luego se fueron olvidando del temor y acostumbrándose a la peste, y antes de que el niño mudara los dientes se había metido a jugar dentro del gallinero, cuyas alambradas podridas se caían a pedazos. El ángel no fue menos displicente con él que con el resto de los mortales, pero soportaba las infamias más ingeniosas con una mansedumbre de perro sin ilusiones. Ambos contrajeron la varicela al mismo tiempo. El médico que atendió al niño no resistió la tentación de auscultar al ángel, y encontró tantos soplos en el corazón y tantos ruidos en los riñones, que no le pareció posible que estuviera vivo. Lo que más le asombró, sin embargo, fue la lógica de sus alas. Resultaban tan naturales en aquel organismo completamente humano, que no podía entender por qué no las tenían también los otros hombres.
Cuando el niño fue a la escuela, hacía mucho tiempo que el sol y la lluvia habían desbaratado el gallinero. El ángel andaba arrastrándose por acá y por allá como un moribundo sin dueño. Lo sacaban a escobazos de un dormitorio y un momento después lo encontraban en la cocina. Parecía estar en tantos lugares al mismo tiempo, que llegaron a pensar que se desdoblaba, que se repetía a sí mismo por toda la casa, y la exasperada Elisenda gritaba fuera de quicio que era una desgracia vivir en aquel infierno lleno de ángeles. Apenas si podía comer, sus ojos de anticuario se le habían vuelto tan turbios que andaba tropezando con los horcones, y ya no le quedaban sino las cánulas peladas de las últimas plumas. Pelayo le echó encima una manta y le hizo la caridad de dejarlo dormir en el cobertizo, y sólo entonces advirtieron que pasaba la noche con calenturas delirantes en trabalenguas de noruego viejo. Fue esa una de las pocas veces en que se alarmaron, porque pensaban que se iba a morir, y ni siquiera la vecina sabia había podido decirles qué se hacía con los ángeles muertos.
Sin embargo, no sólo sobrevivió a su peor invierno, sino que pareció mejor con los primeros soles. Se quedó inmóvil muchos días en el rincón más apartado del patio, donde nadie lo viera, y a principios de diciembre empezaron a nacerle en las alas unas plumas grandes y duras, plumas de pajarraco viejo, que más bien parecían un nuevo percance de la decrepitud. Pero él debía conocer la razón de estos cambios, porque se cuidaba muy bien de que nadie los notara, y de que nadie oyera las canciones de navegantes que a veces cantaba bajo las estrellas. Una mañana, Elisenda estaba cortando rebanadas de cebolla para el almuerzo, cuando un viento que parecía de alta mar se metió en la cocina. Entonces se asomó por la ventana, y sorprendió al ángel en las primeras tentativas del vuelo. Eran tan torpes, que abrió con las uñas un surco de arado en las hortalizas y estuvo a punto de desbaratar el cobertizo con aquellos aletazos indignos que resbalaban en la luz y no encontraban asidero en el aire. Pero logró ganar altura. Elisenda exhaló un suspiro de descanso, por ella y por él, cuando lo vio pasar por encima de las últimas casas, sustentándose de cualquier modo con un azaroso aleteo de buitre senil. Siguió viéndolo hasta cuando acabó de cortar la cebolla, y siguió viéndolo hasta cuando ya no era posible que lo pudiera ver, porque entonces ya no era un estorbo en su vida, sino un punto imaginario en el horizonte del mar.


viernes, 13 de mayo de 2016

Análisis de cuentos.



La Manzanita   de Julio Garmendia.

              Si de Julio Garmendia se trata ,contaré un poco sobre un hermoso cuento que publicó en la Tuna dorada para el año 1951, es el segundo libro y, hasta hoy, el último publicado por Garmendia. Contiene, como el anterior, ocho cuentos encabezados por el que da su nombre a la obra.
   En ese libro se encuentra el relato de La Manzanita donde refiere de manera sencilla y amena el conflicto entre unas frutas y como se impuso el arraigo, la solidaridad y la unión para resolver los problemas, que trasladado a la cotidianidad se trataria de los ciudadanos de un país o de un continente. 

        “La Manzanita criolla se sintió perdida cuando comenzaron a llegar las grandes y olorosas manzanas del Norte. Por eso se lamentaba, no sabía qué hacer cuando la gente que entraba a la frutería comentaba: ¡Qué preciosidad de manzanas! Y pedía una, dos y hasta tres. La situación de la Manzanita criolla despertó una conversación entre las frutas. El Mamey comentó que a él no le importaba lo que le pasara a la Manzanita. Y este comentario despertó la perplejidad de las otras frutas. Hasta que la Manzanita criolla se puso a cavilar y gemía desconsolada: a mí me traen en sacos, en burro, y luego me echan en un rincón en el suelo. El llanto la venció, se quedó dormida y soñó que se había muerto... 
         Oiga señor Mamey, expresó el señor Coco: yo sí creo que debemos ayudar a la Manzanita. El día de mañana pueden comenzar a llegar Cocos del Norte, Lechosas del Norte, Mameyes del Norte, sí señor ¿Y qué será entonces de nosotros todos? ¡Nos quedaremos chiquiticos, encogiditos y apartaditos como le pasa hoy a Manzanita!”


Invito a mis amables lectores a ojear la obra de este insigne escritor venezolano que ha invadido  el pensamiento de muchos. Y el mejor  y mayor regalo que podemos hacerle es leer su obra.


Sueños Azules


 La profesora Carolina Jaspe ha publicado su libro de poemas "Sueños Azules"

"Al cabo de los años he observado que la belleza, 
como la felicidad, es  frecuente. 
No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso."
 Borges.


Sueños Azules es  un compendio
de mágicos poemas que  surgen de la pluma
de Carolina Jaspe por la necesidad  interior de de compartir con el lector temas
relacionados con el amor, la vida, la nostalgia, la belleza de la naturaleza,
el infinito, el cosmo, la familia y la amistad.  Ella  invita  al  lector que se aventure  a un mundo idílico con flashes que iluminen un
instante para tocar visualmente sueños emprendidos.
En este poemario se destacan los poemas  largos donde se transmite  sentimientos y vivencias de una verdad
poética.
  Y los poemas breves al estilo
Haikus, donde la autora
  es concisa como
los maestros japoneses en este
  género
literario. Exprime el lenguaje; a cada palabra le extrae el zumo, en una suerte
de asociación de distintas esferas sensoriales.
                 Quisiera
invitarlos a disfrutar de los poemas largos y  breves    de este libro y sobre todo, quiero darle
gracias a la autora por habernos dado este compendio y más gracias aún por
permitirme compartir este momento con ella y con todos ustedes.


                                                                              Rómulo Guédez
                                                       

http://https//plus.google.com/116396150720459844128/posts/gLWUih69uQy

viernes, 10 de octubre de 2014

ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS PARA EL AULA VIRTUAL


ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS PARA EL AULA VIRTUAL


La educación a distancia  virtualizada, busca desarrollar aprendizajes sin necesidad de una relación presencial entre el docente y el estudiante, permitiendo romper las barreras del espacio y del tiempo, ampliar las opciones para la educación, ofreciendo nuevos espacios para la formación, posibilitando a las personas acceder a sistemas de formación sin extraerlo de su contexto laboral y familiar, viabilizando la educación continua. La educación virtual es una experiencia reciente, pero que ha tenido una expansión vertiginosa en el mundo entero, es por esta razón que interesa saber cuáles son las principales líneas metodológicas que se utilizan en la educación virtual dado que los docentes virtuales tendrán que asumir nuevos retos al intentar aplicar estrategias de enseñanza aprendizaje no presenciales con la utilización de herramientas tecnológicas virtuales.

EDUCACIÓN VIRTUAL. 
Desde la física, la expresión “virtual” tiene que ver con algo simulado. En términos generales podríamos decir que hay realidad sensible y realidad virtual, la expresión tiene que ver con la simulación. La realidad virtual no está conformada por cuerpos o cosas que puedan ser aprehendidas mediante el uso de nuestros sentidos. Ésta realidad está conformada por apariencias; por algo que se nos presenta como verosímil, es decir que tiene la apariencia de verdadero, pero que no lo es. Así entonces en el mundo virtual, lo que nuestros sentidos captan como verdadero es solamente un representación. La realidad virtual es entonces una simulación de la realidad sensible, y se da en el ciberespacio. 

Concepto.-
Cuando usamos el concepto de educación virtual no hacemos referencia a una educación simulada, ficticias, de algo que parece educación pero que no lo es. La educación virtual significa que se genera un proceso educativo, una acción comunicativa con intenciones de formación, en un lugar distinto del salón de clases: en el ciberespacio. La educación virtual es una estrategia educativa que facilita el manejo de la información y que permite la aplicación de nuevos métodos pedagógicos enfocados al desarrollo de aprendizajes significativos, los cuales están centrados en el estudiante y en la participación activa. Permite superar la calidad de los recursos presenciales, se ajusta al horario personal de los estudiantes y facilita la interacción continua entre compañeros y el docente por medio virtual. Loaza, Alvares Roger (2002) "Es una paradigma educativa que compone la interacción delos cuatro variables: el maestro y el alumno; la tecnología y el medio ambiente”.  

CARACTERÍSTICAS DE LA EDUCACIÓN VIRTUAL
 Loayza Álvarez, Roger (2002), en su obra "Facilitación y Capacitación Virtual en América Latina" describe las características de educación virtual de la siguiente forma: Es oportuno para datos, textos, gráficos, sonido, voz e imágenes mediante la programación periódica de tele clases. Es eficiente, porque mensajes, conferencias, etc. en forma simultánea para los centros de influencia. Es económico, porque no es necesario desplazarse hasta la presencia del docente o hasta el centro educativo .Soluciona dificultad del experto, o que viaje largos trayectos. Es compatible con la educación presencial en cumplimiento del programa académico. Es innovador según la motivación interactivo de nuevos escenarios de aprendizaje Es motivador en el aprendizaje, que estar enclaustrado en cuatro paredes del aula .Es actual, porque permite conocer las últimas novedades a través de Internet y sistemas de información.  

AULA VIRTUAL 
Concepto que se ha venido desarrollando a partir de la década de los ochenta, éste término se le adjudica a ROXANNE HILTZ quien la define como “el empleo de comunicaciones mediadas por computadores para crear un ambiente electrónico semejante a las formas de comunicación que normalmente se producen en el aula convencional”. A través de éste entorno el alumno puede acceder y desarrollar una serie de acciones que son propias de un proceso de enseñanza presencial como conversar, leer documentos,  realizar ejercicios, formular preguntas al docente, trabajar en equipo, etc. Todo ello deforma simulada sin que medie una interacción física entre docentes y alumnos.

USOS DEL AULA VIRTUAL.
 Los usos que pueden tomar un aula virtual son como complemento de una clase presencial o para la educación a distancia. El aula virtual como complemento de clase presencial: Los sitios web son usados por cada clase para poner al alcance de los alumnos el material educativo y enriquecerla con recursos publicados en Internet. También se publican en este espacio programas del curso, horarios e información inherente al curso y se promueve la comunicación fuera de los límites presenciales entre los alumnos y el docente, o entre alumnos. Este sistema permite a los alumnos familiarizarse con el uso delas Tecnologías de Información, además da acceso a los materiales de cada clase desde cualquier computadora conectado a la red, permitiendo mantener la clase actualizada con las últimas publicaciones de buenas fuentes – docentes - y especialmente en los casos de clases numerosas, los alumnos logran comunicarse aun fuera del horario de clase sin tener que concurrir a clases de consulta, pueden compartir puntos de vista con compañeros de clase, y llevar a cabo trabajos en grupo. También permite que los alumnos decidan si van aguardar las lecturas y contenidos de la clase en un medio físico para leer desde la pantalla del computador o si van a imprimirlo. Este uso del aula virtual como complemento de la clase presencial ha sido en algunos casos el primer paso hacia la modalidad a distancia, ya que se tiene la clase en formato electrónico y en Web, siendo este formato más fácil adecuarlo a los materiales que se ofrecen en clases semi-presenciales o remotas. El aula virtual para la educación a distancia: En el caso de la educación a distancia el aula virtual toma un rol central ya que será el espacio donde se concentrara el proceso de aprendizaje. Más allá del modo en que se organice la educación a distancia: sea semi-presencial o remota, sincrónica o asíncrona, el aula virtual será el medio de intercambio donde la clase tendrá lugar. Es importante que en el diseño o la elección de un sistema o tipo de aula virtual, quede claro que se espera que los alumnos logren su aprendizaje a distancia y que elementos debiera contener esta herramienta para permitir que la experiencia de aprendizaje sea productiva.

Desde el aula virtual el alumno accede a la documentación (temas, lecturas, casos), participa en los foros y realiza diversas pruebas de evaluación para medir su grado de aprovechamiento. Cada clase se imparte a lo largo de una semana, con una sistemática que facilita la comprensión y análisis del tema que se aborda con la flexibilidad y tiempo suficiente para la reflexión. Terminada una clase, el profesor incluye unas conclusiones, fruto de las respuestas obtenidas por parte de los alumnos en los test y el foro de debate
  Esta metodología traslada de forma ágil y sencilla el método de enseñanza participativa de las mejores escuelas de negocios a la red, con la posibilidad de establecer lazos con participantes de diferentes países y culturas en tiempo real.

CARACTERÍSTICAS DE UN AULA VIRTUAL · 

 Flexible: Se desea un producto que sea flexible, es decir que pueda ser escalable a futuro, permitiendo la adición de funcionalidades no contempladas en el diseño inicial pero que obedezcan a cambios en el ambiente donde se desenvuelve el proyecto, a características deseables o funcionalidades que expandan la operatividad del sistema. Por lo tanto, el sistema debe ser lo suficientemente estable y parametrizado de manera que pueda adaptarse fácilmente a los cambios que se requieran. ·
  Independencia de la plataforma: Uno de los puntos determinantes en el diseño de la herramienta es la necesidad de independencia con respecto a la plataforma en que esté corriendo.
 
METODOLOGÍA
  • 1º. TEMA: Elemento de enlace e inicio de la sesión temática o semanal en el que el profesor describe situaciones reales que ilustran o invitan a pensar en nuevos conceptos.
  • 2º. LECTURA DE PROFUNDIZACIÓN: Profundización, de forma práctica y amena, en los conceptos clave de la sesión semanal y que son necesarias para un buen aprovechamiento del programa. Cada sesión como media, tiene entre dos y tres lecturas complementarias.
  • 3º. TEST DE AUTOEVALUACIÓN/RETROALIMENTACIÓN: Asegura que cada participante conozca semanalmente su propio progreso en el entendimiento de los conceptos desarrollados en las clases. Ofrece la oportunidad de repasar y reforzar las asimilaciones de los conceptos claves (desarrollados en el tema y las lecturas complementarias) al recibirse de forma inmediata un comentario aclaratorio sobre lo acertado de cada respuesta. Semanalmente, cada participante es informado en su página personal sobre el porcentaje de preguntas contestadas correctamente y su posición con relación a la media del resto de alumnos.  
  • 4º. CASO PRÁCTICO. Es la descripción de una situación real o simulada para provocar reflexión sobre los conceptos estudiados durante la sesión. El objetivo consiste en que cada alumno pueda aplicar los conceptos analizados a la realidad de su trabajo diario.
  • 5º. FORO. Permite debatir, ampliar o contrastar la posición personal con la de otros participantes del programa. Es ordenado y analizado por el profesor, que guía a los alumnos en la consolidación del aprendizaje, al mismo tiempo que permite mejorar la comunicación y el conocimiento entre los propios alumnos.
  • 6º. ENCUESTA PRACTICA DE GESTIÓN. Ayuda al participante a pensar y trabajar los conceptos clave de la sesión desde su propia perspectiva o empresa. Las preguntas realizadas en esta parte de la clase, aunque están basadas en los conceptos estudiados, no son obvias y requieren de una mayor reflexión del alumno sobre el caso práctico analizado y sobre los participantes del foro. Las respuestas recibidas son analizadas y valoradas por el profesor para comentarlas en las conclusiones y cierre de la sesión. De esta forma, el alumno puede contrastar lo acertado de su reflexión y confirmar así, la relevancia y validez de las materias tratadas en la sesión.
  • 7º. CONCLUSIÓN. Comentario resumen del profesor que permite el cierre de sesión, identificando y analizando los aspectos más relevantes del debate y de la encuesta/guía de prácticas de gestión.


Rendimiento estudiantil vs. estrategias de enseñanza y aprendizaje

La importancia del rendimiento académico estudiantil es indiscutible en todos los niveles de la educación, que llama constantemente a la reflexión sobre todo cuando éste es bajo,

por todas las implicaciones negativas asociadas a él. En lo

personal y familiar como son las expectativas de los estudiantes y sus familias. En lo emocional originadas por las aspiraciones y las posibilidades reales de éxito de los estudiantes. En lo económico por el alto costo que implica tanto para la persona como para la Nación. En lo social, contribuye a generar inseguridad y desequilibrios sociales. En lo institucional puede implicar una disminución del rendimiento académico de los centros de educación media y una disminución de su capacidad de incrementar las oportunidades de estudio y matrícula; lo que ha preocupado y motivado investigaciones en este campo. Es necesario buscar , rediseñar estrategias, metodologia , herramientas que ayude a resolver o minimizar el problema de la repitencia, rendimiento estudiantil, abandono, deben de considerarse con mucha atención y prioritarios, posibilitando la mejora de la calidad de educación en los liceos. Hay que determinar la calidad de la participación del alumno en las experiencias de aprendizaje, así como los cambios en ese proceso y comparar la efectividad de las estrategias aplicadas con los resultados del rendimiento antes, durante y al final del proceso de aplicación de estrategias creativas, partiendo de la base de la asignatura de castellano y literatura porque la lengua materna, siempre, funciona como un factor de identidad social y personal.







Escrito por la Profesora Carolina Jaspe .